domingo, 1 de marzo de 2015

Rozando el limite

Hoy he vuelto a rozar las teclas al compás de mi cabeza, juntando las memorias del ayer con las lágrimas de hoy.
Y como quien no quiere la cosa he empezado a vislumbrar el porqué. Por fin podría tener un diagnóstico, pero sólo mio, o tal vez una mera opinión, o tal vez una paranoia que se enrosca en mi mente y que convive con mis sombras.
Quizás lo que me pasa le pase a mucha gente, quizás sólo sea que tengo la cabeza rota, por no decir que simplemente estoy loco.
Y ese vacío y esa ira que sentía hacía todo el mundo, pero en especial a mi mismo, está tabulada, y en manos de psiquiatras, que recetan pastillas de muchos colorines y que no sirven de nada.
Todavía no lo sé, y quiero averiguarlo, pero es dificil en donde me encuentro. Me encuentro en el desierto.
No hay bosque, no hay lodo. Solo gente que habla raro, que no entiendo, que no me entienden, y yo que siempre habia estado tan solo, ahora realmente lo estoy.
Y si es cierto, no se a quien acudir. Aqui no voy a poder encontrar a nadie, o casi nadie.
Y por lo que leí, si ese trastorno es lo que tengo, no hay mucha esperanza.
Solo asumir que soy así y que el vacio que siento nunca se podrá llenar. Por más que lo intente.
Es díficil creerse en el borde de la personalidad. ¿Acaso lo seré yo? ¿Acaso realmente soy un BORDERLINE?
He leido mucho ultimamente. Y tengo varios de los sintomas. Pero no me veo a mi mismo así. No me veo en ese extremo. Mi reflejo solo cubre parte del espejo.
Y ahora que enero pasó ya  no siento tanto el frío, aunque lo llegué a sentir, cortando como cuchillos.
Sera mejor que me acueste y que tal vez mañana, o la semana que viene, u otro mes pueda encontrar el valor y la fuerza de querer saber la respuesta.

lunes, 19 de diciembre de 2011

El sueño se acaba




El sueño se acaba
El telón ya corrió la mitad de su recorrido

El sueño se acaba
Ya toca volver al nido

El sueño se acaba
Y aun sigo teniendo frio

El sueño se acaba
Nunca quise ser sólo tu amigo

El sueño se acaba
¿Por qué me siento herido?

El sueño se acaba
La ilusión, tal vez, se ha perdido

El sueño se acaba
Siempre quise tu abrigo

El sueño se acaba
Es más de lo que he tenido

El sueño se acaba
No sé si erré el camino

El sueño se acaba
Llegué a fallar todos los tiros

El sueño se acaba
No se ni lo que he querido.

El sueño se acaba
Debo encontrar mi sino.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Mi vida como un perro





Hubo un día que el lobo se acordó cuando era perro.
Y añoró de nuevo el olor de su ama,
Las caricias en su lomo los días de invierno
La comida en el plato, cada vez que se acordaba.

Y volvió su mirada hacia el bosque,
donde la luna de nuevo le aguardaba
y vio el reflejo de plata en la noche
de todo lo que anhelaba.

Mas  en el vacio de su mirada
Una luz verde tejía negros recuerdos
Y los ensartaba con el garfio fiero
Del olor de la sangre y la caza.

Y ese día una ternera que pasaba
Sufrió el embiste de una dentellada
Y los dientes del lobo viejo
Cayeron de plomo al frio suelo.

Porque si de  cuando era perro
Aquel viejo se acordaba
No era por volver con su ama
No era por huir de aquel invierno
Era por temer la propia caza.

martes, 6 de diciembre de 2011

Fábula en verso de la zorra y el lobo



Era otro bosque.

Algunos dicen que tenía mil nombres.
Y con las fauces heridas,
el lobo reía.

En la senda verde y nueva de la vida,
la zorra vino de noche
y con sonrisa sibilina,
se unió a mi trote.

Dime de dónde vienes.
Enséñame tus huellas errantes.
Que mi pena se vuelve  grande
Y me reconfortan tus dientes.

Y el lobo aceptó complaciente,
Y del cajón de su alma halló la llave.
Un aullido de calma, llegó al instante.
Que dejó su corazón caliente.

Y la zorra yació a su lado.
Dejo que el lobo lamiera sus heridas.
Y el río de lágrimas vacías
quedó un poco más saciado.

El lobo añoraba la caza y la sangre.
Añoraba el olor de la ambrosía.
Y propuso a la zorra un trato
Que por la mañana romperían.

Mas la zorra sus pezuñas lamía,
Y de compañeros de viaje,
sólo entendía.

Tu huella será la mía.
Mas mi senda se terciará salvaje,
Si me despojo de esta cruel cobardía.
La que me aleja de mis anhelos
Y llena mis noches de melancolía.
La que permite que cuestione
Si es verdad lo que ardía.

Y la caza de una noche
Llenó su manto blanco de lágrimas.
Por no saciar su ansia,
Batió las alas del autorreproche.

Y el lobo aulló su nombre
Porque sintió la llamada del hambre
Porque por uno o un millón de instantes
Su luz eclipsó las flores.

Y ella enferma de miedo
Dejó la caza en brazos de otros senderos
Que intuía serían los más certeros
Para poder alcanzar el cielo.

Y  la luna nueva llovió de pena.
Y la zorra besó los ojos de plata del lobo.
Porque juntos no hallarían el gozo
De vencer la eterna condena.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Locución

Ven. 
Acércate.
Préstame tus oídos.
Quiero que mi voz ‘penetre’ por ellos. 
Quiero deslizar mis palabras y que lleguen hasta tu cerebro, robarte los pensamientos, cambiarlos por los míos...
Y que te seduzca la idea de tenerme dentro de ti, que te derritas sobre la cama o la silla, que pienses que no sería tan mala idea dejarse llevar un momento. 
Convencer al tiempo que se quede un poco más, dibujar con tus dedos mi figura en tu piel, pedirle al sol que deje de quemar y acariciar la locución en el aire, mezclando tu mano con mi sonido.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Desmelenate

Si te caes en pleno vuelo,
luego tendrás miedo a volar.
Preferirás la seguridad del suelo
pero no podrás tocar
la libertad del cielo.

domingo, 10 de abril de 2011

Palabras calladas

Las palabras se pelean en mi mente por salir.
y una en vez en mi boca las engulle el miedo.
Mientras dejo que se ocupen de lo oscuro mis dedos,
que maten el blanco papel,
que dejen mi mente vacía de pensamientos que me corroen
que se oxidan y reptan por mi cerebro.
Un paso lleva a otro y al final el destino
te mira con cara de pocos amigos,
te escupe en la cara y hace un nudo.
Del cuello cuelga tus sentimientos
y los expulsa del reino de la ilusión
al desierto de la frustración.
Y otro día se hace tan pesado como el siguiente
y escondo mis lagrimas bajo la máscara.
El payaso ríe y canta
con el maquillaje de juventud
Quizás un día olvide de donde vino,
porque el inicio ya perdió.
Ya no recuerdo el sol
sólo sigo los pasos húmedos de sal
que me guían a ningún lugar.